Una hermosa lección de dignidad

Por Rosa América Peñaloza B.

Delegada de Adida
Directora del Departamento de Sectores Sociales de la CUT Antioquia.

Pensaba escribir un editorial sobre las tareas que se avecinan para el mundo sindical y especialmente para el magisterio… claro… siendo coherente con el nombre de este periódico virtual (¿?) Renovación Sindical, pero esta conciencia indisciplinada que me acompaña me hace dudar y entonces viendo las noticias domésticas y comparando con el reporte de los juegos Olímpicos cuya clausura disfruto, dudo... dudo y decido escribir estas líneas a manera de reflexión.

Qué país tan singular habitamos, que gente tan diversa vive en él, que noticias tan diferentes en la misma emisión: motobomba en el Cauca, ataques a la población civil por aquellos que se autoproclaman sus redentores en una vieja y desprestigiada guerra que todos vamos perdiendo, un estado incapaz de solucionar los problemas más acuciantes de sus gentes, una clase política inepta dedicada al saqueo de los bienes públicos y en el mejor de los casos a pelearse por la mejor parte del botín, unas Cortes confusas a pesar de haber salido avante de la persecución Uribista, una élite económica voraz y cicatera con quienes le crean su riqueza, unos gobiernos locales con más desafueros que avances, estos últimos especialmente verbales más no reales, un desempleo que empobrece hasta el espíritu, un naturaleza prodiga hasta el hartazgo pero mal aprovechada y una población que nos atrevemos a soñar, !!todavía!!, con un futuro mejor para nuestros hijos, pero que asistimos ajenos al desarrollo de nuestro destino, una izquierda lerda… enredada… y una puntica solo una puntica algo razonable, en fin las mil plagas azotándonos sin misericordia y sin salida a la vista…

Pero algo me sacude, ocho jovencitos... lejos de su tierra... la mayoría salidos de la clase popular, puro pueblo como diría un camarada... nos emocionan hasta las lágrimas en una tierra lejana y extraña, y en unos juegos en los cuales se invierte cualquier cantidad de dinero y se gana en mayor proporción, y nos hacen llorar de alegría de puro sentimiento patrio porque ellos solos sin aparatos partidarios, ni económicos, a contrapelo de esta realidad local que atormenta, nos da una LECCIÓN MARAVILLOSA DE DIGNIDAD, de amor patrio, de construcción de referentes positivos para nuestra población, mamada ya del patrón del mal y otras historietas que tanto daño nos han hecho , y hacer revivir ese amor por Colombia que riegan con su emoción y lágrimas al recibir la recompensa por su lucha y esfuerzo.

Esas medallas logradas por estos héroes modernos, son un bálsamo para nosotros, y nos devuelven la esperanza en la nueva generación, ojalá ese espíritu ayude a que nuestros jóvenes mantengan el impulso de construir una patria más justa y democrática para ellos y sus hijos; nosotros no fuimos capaces, pero no renunciamos a contribuir a hacer realidad este deseo colectivo.

Ojalá esos que se autoproclaman madres, y padres de la patria y además los redentores, aprendan esta lección, yo le apuesto a esta generación que se levanta... Por último trascribo un apunte genial de Javier Sánchez, amigo y politólogo: Necesitamos imbuirnos del espíritu de Mariana Pajón, ese es el camino para alcanzar la meta.

Renovar o repetir la tragedia, y se aplica también a la vida.

Abrazos Rosa América.