Los platanicultores, un gremio en construcción

Por Wilmar Jaramillo Velásquez

Columnista EL PREGONERO DEL DARIÉN



Ha concluido en Urabá, el Primer Congreso Regional Platanicultor, organizado por la Federación de Platanicultores de Urabá, Fedeplaur, acto que me deja algunas reflexiones dignas de comentar en público.



Se trata de un gremio históricamente discriminado por el poder central, del alto gobierno. Allí los platanicultores son apenas una sombra o quizás un problema, al cual nunca le han puesto la cara como debe ser, un gremio representativo en hectáreas cultivadas en minifundio, donde miles de familias organizadas como parceleras generan empleo y riqueza, en otras palabras un gran nicho social que en otros países con mentalidades menos obtusas que las nuestras, serían simplemente privilegiadas.



Al Congreso fueron invitadas todas las autoridades de Urabá y no se apareció una sola, ni como es usual sus delegados. A la rueda de prensa a la cual fueron invitados 20 medios de comunicación y periodistas, llegó un comunicador. Claro está que allí no había whisky, ni comilonas, ni regalos, ni entrega de vacas. Eran unos modestos campesinos con olor a sudor, a hierba, reunidos con muchas ganas de organización, de decirle a Colombia, “aquí estamos, hacemos parte de este país y como si fuera poco, somos uno de los gremios más representativos aunque el más olvidado”



Que bueno haber visto en el encuentro de este sector, a nuestra Policía Nacional, a nuestro Ejército, a nuestra Iglesia, como los vemos en los foros de los ganaderos, de los bananeros y de otros gremios, de los ricos y potentados. Hasta los bancos y los medios de comunicación los discriminan.



En medio de esa orfandad, de ese olvido, de esa discriminación, se cumplieron tres actos de gran significancia para los platanicultores, sesionó el Consejo Nacional de la Cadena del Plátano, la Junta Nacional de la Federación de Plataneros de Colombia (Fedeplacol) y la Federación de Platanicultores de Urabá, no solamente debatió, sesionó, sino que renovó sus cuadros directivos.



Me llamó mucho la atención, en medio de todo este panorama un tema: una dama productora de plátano denunció ante el Congreso, que no solamente eran víctimas del olvido estatal, sino de una fuerte discriminación por parte de la banca para atenderlos y prestarles plata. Y esto lo dice una semana después que el ex presidente del Brasil, Luís Inacio Lula da Silva, dijo en Bogotá que durante su mandato bancarizó 27 millones de pobres y que invertir en ellos es muy rentable.



Pero en desarrollo de estas reflexiones, también debe ir un jalón de orejas para los mismos platanicultores, para que de una vez por todas tomen conciencia de la riqueza y de las fortalezas que tienen en sus manos, pero que no han podido hacer uso de ellas, por falta de una organización seria, sólida, responsable con ellos mismos y visible, como si la tienen los bananeros.



Los platanicultores, deben estar auscultando que beneficios pueden haber en el TLC para el sector en la importación de insumos que es vital, en el mercado en los Estados Unidos para sus productos, como ingresar a los recursos del comercio justo para invertirlos en procesos sociales y deben tener ya un interlocutor válido ante el alto gobierno, ante las comercializadoras, así como en busca de mercadeo, tanto interno como externo.



Deben tener un plan técnico para mejoramiento de cultivos, deben estar trabajando en infraestructura de producción, porque con mucho respeto, ha sido la falta de organización el resultado de tantas dificultades.



Otros dos hechos, relevantes del Congreso, allí el señor Octavio Marín, quien fuera presidente de Fedeplaur, por varios años, y quien cumpliera una loable labor, entregó su cargo, y el doctor Félix Amín Tobar Tafur, fue reelegido para un nuevo periodo como secretario nacional de la Cadena del Plátano. Este dirigente fue alma y nervio del Congreso.



Entonces, señores platanicultores, se acabaron las disculpas y a concertar la hoja de ruta, o carta de navegación, buen viento y buena mar. Que tal que en el próximo congreso las autoridades de Urabá, se tomen un tintico con ustedes.