Las iglesias cristianas discriminan a los discapacitados, pero es peor la discriminación en el mercado laboral

Por Agencia de Información Laboral, Escuela Nacional Sindical

Durante los últimos días en las redes sociales y en los distintos medios de comunicación se ha denunciado profusamente la situación de discriminación que, por parte de algunas de las iglesias cristianas que pululan en el país, sufren las personas discapacitadas.

La sociedad colombiana, con razón, está escandalizada por estas odiosas discriminaciones que violan los derechos de estas personas. Sin embargo, esta exclusión no es sólo por parte de las iglesias. La población en situación de discapacidad sufre una discriminación si se quiere peor: la del mercado de trabajo, donde la exclusión es más evidente, como lo muestra la nota que hoy publicamos, extractada del VI Informe de Trabajo Decente elaborado por la ENS.

Según el Censo 2005, el 6.3% de la población colombiana tiene por lo menos una limitación permanente. Esto quiere decir que, proyectado al 2012, 2´943.971 personas se encontraban con alguna discapacidad permanente1. De este total, el 71,2% presenta una limitación, el 14,5% dos limitaciones, el 5,7% tres limitaciones y el 8,7% tres o más limitaciones permanentes.

En este sentido, Colombia es el 2º país con mayor prevalencia de personas con discapacidad, después de Brasil (14, 5%), y seguido de Costa Rica, con 5.4%.

Según un informe del Observatorio de Asuntos de Género de la Alta Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer de 2012, basado en datos del Ministerio de Salud y Protección Social, en Colombia el 53% de las personas con discapacidad son mujeres, y éstas superan ampliamente a los hombres a partir de los 40 años de edad.

 

Las barreras para acceder al trabajo

Las personas con discapacidad han estado tradicionalmente excluidas de la plena participación en la vida social y económica de nuestro país. Barreras actitudinales y prácticas discriminatorias asociadas a la discapacidad de las personas, impiden el acceso y la permanencia en trabajos formales en condiciones de trabajo decente.

La discriminación se produce, bien deliberadamente o bien como resultado de la existencia de barreras intrínsecas o estructurales en el entorno de trabajo, que impiden que una persona con discapacidad pueda desenvolverse en condiciones de igualdad con las demás personas. Por la falta de oportunidades están “condenadas” a no encontrar trabajo, o se ven obligadas a trabajar de una forma que no es adecuada para ellas, y que además no cumple con las garantías legales.

Esto a pesar de que la población discapacitada es sujeto de especial protección otorgada por la Constitución y ampliamente desarrollada a nivel jurisprudencial y legal. Además, Colombia es parte de la convención que reconoce los derechos de las personas con discapacidad (CDPD), que en el art. 27 señala que:

“Los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a trabajar en igualdad de condiciones con las demás; ello incluye el derecho a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido o aceptado, en entornos laborales que sean abiertos, inclusivos y accesibles a las personas con discapacidad. Los Estados Partes salvaguardarán y promoverán el ejercicio del derecho al trabajo, incluso para las personas que adquieran una discapacidad durante el empleo, adoptando medidas pertinentes, incluida la promulgación de legislación…”.

No obstante los compromiso que ha contraído el Estado colombiano, la información disponible sobre las condiciones laborales de esta población son incompletas y no están actualizadas, un factor que refleja la voluntad política predominante para desarrollar políticas pública que promuevan los derechos humanos y laborales de los discapacitados en Colombia.

El informe del Observatorio de Asuntos de Género de la Alta Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer de 2012, señala que el 91% de las personas en situación de discapacidad tiene un bajo nivel de ingresos que no supera el valor de un salario mínimo legal vigente, el 42% cuenta apenas con educación básica primaria, y el 54% está en el rango de edad definido como etapas productivas.

Según la OMS, el desempleo afecta con mayor rigor a la población con discapacidad y en los casos de empleabilidad las remuneraciones son considerablemente más bajas que las de las personas sin discapacidad, un fenómeno que afecta más a las mujeres que a los hombres. Esto obedece al imaginario que aún existe en la sociedad y en el sector empresarial, de que una persona en esta condición no puede desempeñar adecuadamente algún trabajo, o que de hacerlo no lo haría con los mismos criterios de calidad de aquella que no tiene discapacidad. La OMS concluye que la tendencia mundial es que la población con discapacidad y sus familias presentan unos niveles más altos de pobreza.

 

Población discapacitada que tiene trabajo, busca trabajo y recibe pensión







 

Total

Trabajando

%

Buscando trabajo %

Pensionado

%

Incapacitado permanente para trabajar, sin pensión %

Antioquia

68.226

15,9

3,3

1,1

27,7

Cundinamarca

28.592

13,8

3,3

1,2

29,2

Amazonas

2.047

21,6

3,6

1,1

14,5

Caldas

15.245

15,9

2,6

1,8

30,8

Córdoba

23.892

8,7

3,2

0,2

46,4

Magdalena

14.847

11,4

4,5

0,3

29,4

Risaralda

17.320

22,6

4,4

2,8

18,8

Vaupés

160

26,2

 

1.8

2,5

Caquetá

9.933

22.5

5,5

0,2

27,3

Meta

7.772

16.2

5,6

0,2

30,4

San Andrés

1.177

13,8

1,1

10,2

12,5

Vichada

301

21,6

3,6

0,3

41,8

Arauca

3.787

13,2

4,3

0

27,7

Casanare

10.393

14,9

4,6

0,1

13,2

Guainía

176

29,5

2,3

2,2

16,0

Nariño

53.898

18,0

4,3

0,4

23,8

Santánder

42.528

15,7

3,0

0,7

38,0

Atlántico

20.615

8,6

5,3

1,9

29,2

Cauca

22.034

14,3

4,3

0,4

30,6

Guaviare

1.008

23,1

6,8

0

22,8

Norte de Santander

23.636

16,2

5,5

0,6

14,7

Sucre

23.190

11,1

3,8

0

17,8

Bolívar

20.815

12,5

4,2

0,5

12,4

Cesar

19.131

18,1

6,2

0,4

12,5

Huila

23.681

15,8

3,7

9,5

36,8

Putumayo

7.747

23,1

6,6

9,5

25,9

Tolima

33.358

12,7

3,9

0,5

39,5

Boyacá

24.187

11,3

3,0

0,4

32,9

Chocó

2.376

24,5

4,6

0,9

19,6

Guajira

11.498

18,1

7,5

0

18,8

Quindío

7.897

10,0

2,6

0,5

45,2

Valle

73.807

14,3

7,5

2,2

28,0

Suma y Promedios

615.274

16,6

4,3

1,6

25,5

Fuente: RLCPD, Ministerio de la Protección Social, marzo de 2010.

 

La tabla anterior nos da una idea aproximada de la situación laboral de los discapacitados en Colombia. De las 615.274 personas registradas en la encuesta del RLCPD de 2010, apenas el 16.6% se encontraban trabajando; el 4,3% buscaban un trabajo y sólo el 1.6% estaba pensionada.

El dato más preocupante es que, en promedio, el 25.5% de estas personas se encontraba en una situación de discapacidad permanente, y no recibía ninguna pensión, con la situación más grave en los departamentos de Córdoba y Vichada, donde más del 40% se encontraban en esta situación.

Sobre las condiciones de protección social que tienen las personas discapacitadas que se encuentran ocupadas, no existen datos precisos, pues la información es muy general: afiliados a salud, prevalece la afiliación al régimen subsidiado, 72%, y un 4% no se encuentra afiliada al Sistema2. Los datos sobre afiliación al régimen contributivo no diferencian entre afiliados cotizantes y afiliados beneficiarios, una información clave para identificar cuántos de ellos están vinculados al mercado laboral en condiciones de trabajo decente.

Tampoco existe información a nivel nacional sobre las categorías ocupacionales que predominan en la población con discapacidad, pero los datos de Bogotá y Antioquia nos permiten inferir algunas conclusiones. La primera es que predomina el trabajo por cuenta propia: 48% en Bogotá y 43% en Antioquia, categoría ocupacional en la que el grado de informalidad es del 80% a nivel nacional. En Bogotá los empleados particulares o trabajadores asalariados apenas son el 4.7% del total, y en Antioquia el 18.3%. En Bogotá, los discapacitados que figuran como empleados domésticos representan el 10.7% del total, y en Antioquia el 4.7%.

Respecto a los ingresos percibidos por la población con discapacidad, el gráfico siguiente, elaborado a partir de la información del RPLCPD (Ministerio de Salud 2011), muestra que cerca del 60% no se percibe ingreso alguno.

 

Ingreso laborales de los trabajadores con discapacidad

No es casual, por tanto, que el 70% de las personas registradas como discapacitados pertenezcan a los estratos 1 y 2, y que menos del 1% sean de los estratos 5 y 6.

 

Notas:

1. Las personas con discapacidad en Colombia, una mirada a la luz de la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. DEJUSTICIA, centro de estudios de derecho justicia y sociedad.

2. Las personas con discapacidad en Colombia, una mirada a la luz de la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, DEJUSTICIA centro de estudios de derecho justicia y sociedad.