La paz sigue siendo la clave

Editorial La Bagatela N°46



No es cierto que la paz sea “página doblada” por el país. El proceso va muy avanzado pero la paz aún no se ha concretado. Ni el uribismo ni sus adláteres cejan en su declarado rechazo y saboteo al proceso de paz, ni las Farc han completado su dejación de las armas. La ultraderecha colombiana muestra en la persecución de sus fines una claridad y una constancia que se echan de menos en buena parte de la izquierda y demás sectores democráticos. El paramilitarismo sigue vivo y actuante; configura el mayor peligro para el porvenir de Colombia. El asesinato en serie de líderes sociales y defensores de la restitución de tierras al campesinado, el mayor nubarrón actual del proceso de paz, se constituye en siniestra advertencia de lo que puede retornar para el país.



Sin la consolidación de la paz, ni la lucha por la democracia, ni la batalla contra la corrupción, que es una de sus facetas mayores, podrán librarse a fondo. No obstante, las mayorías, en reacción de protesta y rechazo a las salidas tradicionales, desencantadas de los partidos tradicionales, indignadas por la corrupción rampante, pero perdida de su horizonte la dimensión fundamental de la paz, sin norte ni orientación justos, podrían ser conducidas bajo toldas ajenas a sus intereses. Por tanto, las dirigencias de las fuerzas democráticas deben emplearse a fondo jugando su esencial papel de trazar el rumbo, animar la movilización e incorporarse a ella. El hilo conductor de la táctica en lo que puede convertirse en fase de transición entre dos épocas del país –la finalización del conflicto armado y el inicio de un período sin violencia en la política– es el cumplimiento de los acuerdos de paz. Por encima del barullo mediático y de ese pragmatismo de principios complacientes, la lucidez de la izquierda reside hoy en perseverar en esta línea.



27 de marzo de 2017.

Fuente: http://labagatelaptc.blogspot.com.co/2017/03/editorial-no-perder-el-hilo-conductor.html