La movilización no se detiene hasta que se expidan los decretos que cumplen los acuerdos

En improvisado púlpito fue convertido un evento académico en la Escuela de la DIAN, donde el Director General con pinta de Capellán y cara de yo no fui, nuevamente anunció que los decretos para mejorar las condiciones de empleo en nuestra entidad y que fueron pactados en negociación colectiva, estaban próximos a expedirse. Olvidó que eso lo dijo hace poco tiempo y que ese discurso distractor lo ha mantenido a lo largo del año, en donde la paciencia y los términos se agotan y las condiciones materiales se enredan.

En la ley de adición presupuestal se incluyeron recursos para brindarle a la DIAN un poco más de 27 mil millones de pesos que requería la conversión de incentivo a salario. Hoy el Gobierno Nacional desconoció el acuerdo pactado, se burló del proceso y de la voluntad para sacar adelante esta iniciativa a cambio de perpetuar la incertidumbre jurídica de una prima extralegal cuya definición seguirá en manos del Consejo de Estado; de tal manera que la conquista con el Decreto 1746 es precaria, incluso por el afán el porcentaje variable está errado y el decreto simplemente prolonga la agonía jurídica y seguirá desconociendo el factor salarial que ha desfalcado nuestras prestaciones por más de 20 años. Prefirió el Gobierno Nacional que sigan nuestros prepensionados demandando ante los tribunales y en cuantiosas sentencias, que arreglar un problema estructural de la mejor manera menos lesiva patrimonialmente incluso para el mismo Estado.

Acerca de la ampliación de la planta y la incorporación de 1834 empleados hoy temporales a la condición de provisionales, también depende de la voluntad política, pues en el presupuesto nacional radicado como proyecto y el aprobado efectivamente, los montos y rubros son idénticos; luego, la falta de financiación de ésta planta -que fue expuesta con lujo de detalles por la Subdirección Financiera finalizando septiembre-, solamente podría ser superada con la voluntad política del Gobierno Nacional y que solo creeremos cuando sea expedido el decreto, mientras tanto es otra promesa más y la consecuente invitación a dormirnos en los laureles, desconociendo que la lucha de los trabajadores es incansable.

A los trabajadores nada nos ha salido gratis y la lucha sindical unida y fortalecida junto a toda la comunidad es la única herramienta con la que contamos para exigir nuestros derechos, hacer valer los acuerdos y hacernos respetar de un Gobierno que groseramente se burla de los colombianos.

La invitación es a seguir movilizándonos hasta que sean expedidos los decretos que cumplan plenamente con los acuerdos pactados. Solamente con realidades podemos evaluar los resultados, pues creer en las buenas intenciones del gobierno siempre nos ha salido costoso a los trabajadores y si no aceptaron convertir el incentivo en salario a costo cero, nos corresponde exigirlo a costo total y en eso nos mantendremos firmes. nos corresponde exigirlo a costo total y en eso nos mantendremos firmes

Octubre 26 de 2017

Fraternalmente,

Por la recomposición, la ampliación y la carrera.

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