La Juventud de la CUT rechaza el gobierno de Duque y su PND y se moviliza por la defensa de los derechos laborales y la paz.

Declaración Política – Encuentro nacional de juventud trabajadora
Central Unitaria de Trabajadores – CUT
Marzo 15 y 16 de 2019

El mundo vive una profunda crisis económica de sobreproducción, hecho que agudiza la guerra comercial y la búsqueda de mercados por parte de las potencias económicas. Estados Unidos, ha profundizado su política de neocolonización y sometimiento en Colombia, Venezuela y el resto de nuestro continente. Los jóvenes de la CUT ratificamos nuestro rechazo a la injerencia en los asuntos internos de los países, a posibles intervenciones militares y hacemos un llamado al respeto por la autodeterminación de los pueblos.

Colombia atraviesa una grave situación económica, los flujos netos anuales de inversión extranjera pasaron de 6.000 millones de dólares entre 2002 y 2010 a 14.000 millones entre 2010 y 2016. La inversión extranjera directa (en minería, petróleo, industria, transporte, comercio, etc.) a marzo de 2018 sobrepasó los 182.000 millones de dólares y la de portafolio (acciones en bolsa, bonos, TES, etc.) alcanzó los 87.000 millones de dólares. Por otro lado el endeudamiento del país en 8 años pasó de 234 a 527 billones de pesos. En términos concretos, la economía colombiana cada vez más se ha vuelto dependiente a la variable del capital extranjero y del endeudamiento financiero.

El Gobierno de Iván Duque, fiel a sus antecesores Gaviria, Samper, Pastrana, Uribe y Santos, ha tomado la decisión de recargar el modelo de capital extranjero sobre la producción, el ahorro y el trabajo nacional, bajo la fórmula de mayores gabelas a las grandes multinacionales y el capital especulativo; y bajos salarios, reducción de costos laborales e impuestos para la clase media, los asalariados y los sectores más desfavorecidos.

El resultado ha sido caótico, la tasa general de desempleo pasó del 9,4% en 2017 a 9,7% en el 2018, la tasa de ocupación disminuyó del 58,4% al 57,8% según cifras del DANE . Lo anterior, sumado al perturbador hecho de que 6 de cada 10 colombianos se encuentran en la informalidad o el rebusque. Pero estas cifras son mucho más graves para la juventud, en los jóvenes entre 14 y 28 años, el desempleo llega al 16,9% y la ocupación ha bajado con respecto al 2017. La situación se agrava cuando se revisan a profundidad los datos sobre cotización a pensión, pues en el 2012 el 46% de los cotizantes lo hacían durante los 12 meses y ahora escasamente la cifra llega al 34% , lo que indica que cada vez son menos los trabajadores que logran conseguir un contrato indefinido que le permita cotizar permanentemente a pensión.

El Plan de Desarrollo de Iván Duque, pretende profundizar los ya miserables niveles de expoliación que viven los trabajadores colombianos. El documento presentado recientemente introduce una serie de mecanismos para pasar por encima de los derechos de los asalariados del país y “formalizar la informalidad”: i) pretende introducir el “Piso de Protección Social” como una herramienta para que los trabajadores con ingresos inferiores al salario mínimo puedan acceder a salud pero desmontando las garantías del Sistema General de Seguridad Social; y ii) busca promover los “Beneficios Económico-Periódicos – BEPS” como un microseguro para la vejez que no se equipara de ninguna manera a la pensión. El Plan de Desarrollo de Iván Duque es un Pacto en contra de Colombia: Pacto de la Inequidad.

De manera paralela y como aspecto principal, el Ministerio de Trabajo promueve una discusión en torno al “pago por horas” que se convierte en otro mecanismo a través del cual se busca acabar con los contratos estables, indefinidos y con plenas garantías. Todas estas estrategias son formas abaratar los costos salariales y acabar con la estabilidad y la posibilidad de los trabajadores para asociarse, negociar y movilizarse por sus derechos.

A este pésimo panorama económico y político, se le suma los incumplimientos de Gobierno Nacional con la implementación de los acuerdos de paz, que hoy se evidencia en la intentona del presidente Duque por objetar la Ley Estatutaria de la Justicia Especial para la Paz. Destrozar la JEP significa romper con el corazón de los acuerdos entre el Gobierno y las FARC y la forma en la que se garantice a las víctimas como actor fundamental, el proceso de verdad, justicia, reparación y no repetición. Fracturando el anhelo de paz de la juventud colombiana de lograr contar con una Colombia en Paz, dejando a un lado la horrible noche de la guerra.

La CUT ha sido víctima del conflicto armado que vivió el país y por la violencia antisindical han asesinado más de 3.200 dirigentes y activistas en los últimos 30 años. Y la situación con los líderes es preocupante: en el 2018 se registraron 113 asesinados a líderes sociales y en lo que va del 2019 se han denunciado 29 homicidios. Requerimos una voluntad de paz y de encontrar caminos de diálogo para la solución definitiva de la guerra en Colombia y abogamos porque en nuestro país sea permanente la vía del diálogo y la solución pacífica con las organizaciones insurgentes.

Más de 100 jóvenes trabajadores, nos dimos cita en el Encuentro Nacional de Juventud, para ratificar la oposición al pésimo gobierno de Iván Duque y confirmar nuestro compromiso con la movilización social, que en este primer semestre se encuentran relacionadas con: el rechazo al PND, el apoyo a las justas reivindicaciones de los pliegos de peticiones de FECODE y de las organizaciones sindicales estatales, la solidaridad con la Minga Nacional Indígena, la defensa activa de la Justicia Especial para la Paz, la implementación del Acuerdo Paz, la defensa de la vida y los derechos humanos rechazando los asesinatos de líderes y lideresas sociales en el país. Para ello, nos daremos cita este 19 y 20 de marzo en las jornadas nacionales de movilización, prepararemos en todo el territorio nacional el gran paro nacional del 25 de abril y conmemoraremos el 1 de mayo como el día internacional de la clase obrera.

Los jóvenes de la CUT ratificamos nuestro rechazo a todas las formas de abaratamiento de la mano de obra y la pauperización de los derechos laborales, condición que recae fuertemente sobre la juventud colombiana. La tercerización, los contratos por prestación de servicios, el contrato sindical y la automatización para eliminar puestos de trabajo, la privatización de la salud y la educación son algunos de las dificultades que vivimos. Los jóvenes de la CUT iniciaremos tareas de organización y movilización para enfrentar esta precarización laboral de la que somos víctimas.

Las nutridas deliberaciones desarrolladas este 15 y 16 de marzo, nos permitieron concluir de manera unitaria nuestro aporte a la construcción y consolidación de nuestra Central Unitaria de Trabajadores, a través de la celebración del III Congreso Nacional de la Juventud CUT, que se desarrollará los días 6 y 7 de mayo y los insumos para el VII Congreso Ordinario, que con seguridad tendrá conclusiones muy importantes sobre el papel de la juventud en la conquista y defensa de los derechos laborales y la transformación política de nuestro país.

¡Por paz, soberanía, democracia y derechos laborales!

¡Viva la Juventud de la Central Unitaria de Trabajadores!

¡Viva la Central Unitaria de Trabajadores!