LA DEMOCRACIA SINDICAL, ELEMENTO INDISPENSABLE DEL FORTALECIMIENTO DE LAS ORGANIZACIONES.

Por: Fernando Urrutia. Delegado de Apartado a Adida.

Previa y posteriormente a las decisiones tomadas en las máximas instancias organizativas de Adida y Fecode referente al tema de la elección de Junta Directiva en la primera y comité ejecutivo en la segunda, se ha dado lugar a un debate de principios y conveniencias en torno a cual es realmente el significado de cumplir y respetar rigurosamente los estatutos de las organizaciones sindicales y que consecuencias trae para estas, que se acomoden o se “reinterprete” su real sentido, al vaivén de conveniencias supuestamente gremiales pero que son claramente partidistas.

Como integrantes del equipo de trabajo de RENOVACION SINDICAL.- ANTIOQUIA, que propusimos y sustentamos en asamblea pasada de Adida ,la obligatoriedad para la junta de CUMPLIR los mandatos de asamblea 2016, de respetar los estatutos y de CONVOCAR A LA ELECCION DE JUNTA EN EL 2017, como se había establecido cuando se alargaron el periodo un año, pretendemos recordar algunos elementos de la democracia sindical y su trascendencia en el fortalecimiento de las organizaciones como Adida y Fecode que son baluartes de la lucha social.

El concepto de democracia sindical tiene dos aspectos o elementos: UN ASPECTO FORMAL y un ASPECTO SUSTANCIAL, pero que están íntimamente ligados. EL ASPECTO FORMAL de la democracia sindical consiste en el respeto de la voluntad de la mayoría de los afiliados al sindicato. Y este elemento implica no solo el cumplimiento irrestricto de las decisiones que tomen los afiliados a través de sus representantes los delegados en la asamblea departamental que es la máxima instancia decisoria de la organización.

También que la Junta directiva como representante de una voluntad mayoritaria, en tanto son los elegidos por la mayor cantidad de apoyos o votos, en elección directa y secreta que se plantea como libre de todo elemento corruptor de la voluntad como prebendas, compra de votos, promesas de traslados, almuerzos, pasteles, gorras, camisetas, paseos a “la Juliana”, representen de manera idónea los intereses laborales colectivos de sus electores, absteniéndose de manera alguna de sacar o percibir o permitir beneficios personales o de cualquier otra índole diferentes a los de los afiliados en virtud de la representación sindical que ostentan.

Implica además el respeto a las minorías, y la preservación de los derechos de expresar sus opiniones de difundirlas entre los afiliados y de ser participes no solo de las conquistas laborales con el debido aporte en lucha y movilización, sino de participar con representación propia en las delegaciones, simposios, encuentros, debates, seminarios y demás actividades organizadas por el sindicato. Obviamente las divergencias deben ser sanamente debatidas en espacios interiores a la organización y consolidar posturas colectivas mayoritarias en actividades externas especialmente cuando se trata de reivindicaciones laborales o ante los empleadores.

El aspecto sustancial, tiene diversas manifestaciones: 1. el principio de trato igual y no discriminación en el ámbito interno de las organizaciones de trabajadores, cuya observancia se encuentra garantizada tanto por el amparo de la libertad sindical. 2. Pluralismo interno, es el reconocimiento y respeto debido a las distintas corrientes de opinión que coexisten en el mismo sindicato 3. Representación de las minorías. 4. Participación de los afiliados en la vida interna de la entidad, la efectiva democracia interna, que supone un plano de igualdad con quienes ejercen la dirección en las organizaciones, al ser estas de beneficio general y una forma libre de asociarse para mejorar las condiciones de trabajo.

Muy grave que el ejercicio de la dirección sindical se convierta en una profesión para eludir el ejercicio de la profesión o labor que lo vincula al mundo del trabajo. Encontramos así dirigentes sindicales que han abandonado su puesto de trabajo por comisión sindical hace 20 o mas años, y que además gestionan otros permisos de conveniencia para pagar favores electorales o personales, y que para acabar el asunto se niegan a ceder el puesto en la dirección, atornillándose al mismo, mediante tramas como extenderse la duración de los periodos, alargar la puesta en marcha de las decisiones de elección, incumpliendo acuerdos de compartir periodos en direcciones, obstaculizando el desarrollo de nuevos liderazgos descalificando como peligroso, o negando espacios de comunicación y difusión, aplicando castigos para marginar o entorpecer a la posible competencia, o acudiendo a desconocer decisiones democráticas y validas o acudiendo a coaliciones de burocracia para extenderse el periodo a satisfacción de sus particulares intereses.

En un escenario político tan preocupante como el Colombiano donde pende una gran amenaza de la retoma del poder por parte del guerrerismo fascista, violentar las decisiones democráticas de los sindicatos como Adida o coaligarse para extenderse el periodo anti estatutariamente solo para favorecer apetitos políticos y personales, como en Adida y Fecode, es de una extraordinaria gravedad porque debilita la confianza del afiliado en su organización, fomenta la apatía frente a los problemas laborales, sociales y aun políticos, posibilita que se meta al sindicalismo en el mismo saco de la corrupción de las altas esferas estatales y nos desarma para las futuras peleas y la resistencia al régimen, amen de la gestión deficiente de nuestros intereses y del discutible manejo económico de los recursos.

Usted compañero Docente o trabajador sindicalizado, tiene la responsabilidad de promover prácticas democráticas en su sindicato, en la medida en que haga respetar los intereses colectivos sobre los particulares y se vincule activamente a las tareas gremiales sin eludir responsabilidades y sin vender su conciencia ni a los patrones ni a algunos seudo dirigentes que le ofrecerán baratijas para ellos quedarse con lo suyo y lo de todos desde el ejercicio de la dirección sindical en beneficio propio.