Hagamos política para dignificar al ser humano, distanciándonos de las fuerzas oscuras y precisando los males sociales a superar

El actual proceso electoral dejara muchas enseñanzas para quienes hacen política con P mayúscula, es decir, que la conciben como una actividad noble que debe dignificar al ser humano, a las organizaciones que la ejercen y que no lo hacen con mirada cortoplacista, sino que por el contrario la inscriben en su proyecto de vida por lo que, en ese sentido, deben ser cuidadosos de no dejar que el afán inmediatistas les permita practicar lo del todo se vale con tal de llegar a ocupar un escaño en algún cargo administrativo o en una corporación pública.

Una vez realizados los escrutinios de la jornada electoral del próximo 25 de octubre se tendrá que realizar el balance correspondiente, que en cuanto al partido Alianza Verde, tendremos que mirar si la conducta de sus dirigentes y avalados le han aportado al engrandecimiento del partido o por el contrario han estado esculpiendo la lápida de esta naciente alianza entre Verdes y Progresistas; este último sector en Antioquia, del cual hace parte el Partido del Trabajo de Colombia PTC, ha sido actor de primera línea en el debate interno y ha invertido el tiempo y las energías del caso para sacarlo adelante lo que le otorga toda la autoridad moral y política para expresar sin ambages sus posiciones frente a las diferencias naturales que el ejercicio de la política se presentan.

En el terreno político electoral sigue siendo un eje central de esta contienda las cercanías o distanciamiento con quienes han estado manchado o cercanos con el paramilitarismo, la corrupción, el narcotráfico o con actores armados, desconocer esas realidades que han generado sangre, lágrimas y dolor en el pueblo colombiano, por el simple hecho de mejorar sus guarismos electorales, no solo los convierten en cómplices sino que degradan los partidos.

Los problemas cruciales de Antioquia y Medellín referidos a los temas de la profunda inequidad social existente, la inseguridad reinante, la carencia de infra estructura vial que le de salida a la movilidad, el acceso a los servicios públicos domiciliarios ofrecidos por los municipio en condiciones de equidad para todos los ciudadanos, el control por grupos al margen de la ley de sectores de la capital antioqueña asociados con el micro tráfico de estupefacientes, la extorsión y el pago de vacunas, entre otros, nos imponen el compromiso ineludible de continuar respaldando a nuestros candidatos, Alonso Salazar y Federico Restrepo, para la alcaldía de Medellín y la gobernación de antioquia, respectivamente, en procura de seguir llevando soluciones concretas a tan complejos y delicados males.

Invitamos a todos los antioqueños para que examinen con todo el rigor posible los riesgos que se corren ante eventuales cambios administrativos y de manera muy especial, ante el compromiso por atender eficazmente la etapa de post conflicto que nuestro país debe enfrentar una vez se firmen los acuerdos de la Habana; solo mentes democrática, comprometida con la paz y con una alta dosis de sensibilidad social será la garantía para coadyuvar a implementar políticas públicas que estén en sintonía con el momento por el que atraviesa la nación.