EVALUACION DIAGNOSTICA-FORMATIVA CURSO DE FORMACION I COHORTE

Coordinadores Rosa América Peñaloza Barrera, Carlos Mario Hernández y equipo Departamental.



Marzo-abril 2017.



LA EVALUACION DIAGNOSTICA-FORMATIVA CURSO DE FORMACION I COHORTE.. Síntesis del documento MEN-UPN.




A fin de contribuir a la información y formación de los educadores del decreto 1278 que se aprestan a presentar la ECDF el curso correspondiente a la primera cohorte, nos permitimos, presentar la SINTESIS DEL DOCUMENTO DEL Ministerio de Educación Nacional que en convenio con la Universidad Pedagógica Nacional, se constituye en la regulación de la ECDEF, CONCERTADA CON Fecode en la negociación Colectiva de 2015.



Más allá del cronograma del proceso de la II cohorte en importante que los educadores conozcan el soporte teórico de la evaluación que les permite no solo la reubicación salarial sino además la necesaria reflexión sobre el quehacer pedagógico y el papel que juega el educador dentro de grupos humanos cambiantes, conflictuados, con frecuencia con necesidades básicas insatisfechas, con una gran incidencia de medios tecnológicos y gran volumen de información que afectan y determinan el papel de los docentes tutores del programa Todos a Aprender, orientadores, docentes de aula, directivos [rectores, directores, coordinadores y directivos sindicales] que no aprobaron la evaluación con carácter diagnóstico formativo llevada a cabo en septiembre de 2015.



El impacto que tiene la formación en servicio tanto en la calidad educativa como en el nivel de satisfacción y compromiso del educador, al constituirse como un factor de ascenso y mejoramiento salarial, plantea nuevos desafíos que exigen alternativas formativas que den cuenta de la articulación dinámica entre conocimientos especializados y saberes complementarios y a su vez favorezcan una necesaria atención a las exigencias de la educación en contexto, que ponga en diálogo y retroalimentación permanente el conocimiento pedagógico y disciplinar.



El Ministerio define las condiciones básicas para el diseño de los cursos de formación como opción pedagógica de formación sino como medio que tiende a constituirse en el funcionamiento normal de la profesión como colectivo. Es vital estimular al maestro para que forme parte de un colectivo en el que se puedan resolver los desafíos y problemas que surgen de las prácticas pedagógicas.



Las prácticas pedagógicas como objeto de la evaluación diagnóstica (ecdf), las propuestas formativas en servicio de los educadores tendrán, en correspondencia, la práctica en un lugar privilegiado. Ahora, la práctica pasa de ser el lugar de aplicación de propuestas a ser el punto adonde se llega con una evaluación diagnóstica, que se constituye en la materia prima de la formación. En la medida en que las prácticas pedagógicas se ubican en un lugar privilegiado, las propuestas formativas no se traducen en cursos convencionales de conocimientos y tareas ajenas a aquellas. Las prácticas pedagógicas son el objeto central del proceso formativo. Esto significa que si bien el sujeto de la formación es el educador, lo que requiere una mirada detenida y analítica es la acción que este despliega en su hacer particular según su rol y en la institución donde labora y no tanto sus conocimientos aislados de lo que hace.



Se promueve la socialización y el intercambio de experiencias pedagógicas, por tratarse de un escenario idóneo para fortalecer la reflexión colectiva. Las propuestas formativas estarán en perspectiva de generar un proceso que permanezca, para lo cual buscará un arraigo institucional y la construcción de redes o colectivos para el intercambio y ser flexible en la propuesta formativa implica ajustar la estructura de contenidos a las necesidades de los educadores en formación, de tal modo que la rigidez de los contenidos no sea la que articule la coherencia de un curso, sino que el sentido se vaya elaborando desde las reflexiones sobre la práctica. Hacerse a unos conceptos y teorías de la educación y la pedagogía pasa de ser un fin a convertirse en un medio que contribuye a descifrar la complejidad de las prácticas. La cualificación en la profesión docente supone un trabajo en equipo, toda vez que los procesos pedagógicos se dan en dinámicas colectivas. El trabajo docente no puede darse en solitario (por ejemplo, los maestros rurales que viven solos requieren espacios de encuentro con pares). La práctica pedagógica se mejora permanentemente en procesos de emulación pedagógica y análisis de sus experiencias.



No hay enseñanza sin investigación ni investigación sin enseñanza, El proyecto pedagógico debe estar orientado por la obligación de hacerlo corresponder a una intervención concreta en un aula de clase (o en el establecimiento o con el entorno familiar y social, esto en función de los énfasis que correspondan), seguida de un trabajo reflexivo que compare las situaciones iniciales arrojadas por la evaluación diagnóstico-formativa y los resultados de la intervención.



El acompañamiento cumple dos funciones simultáneas con el propósito de ayudar a construir el proyecto de los educadores: por una parte, propone interlocución entre prácticas y textos especializados (de la comunidad académica y de experiencias demostrativas) y, por otra, organiza esta construcción desde el aprendizaje colaborativo para estimular la conformación de comunidades pedagógicas.



Los tutores conducen el proceso formativo de los educadores como pares académicos; interrogan y propician sus narrativas iniciales, sugieren categorías explicativas, leen las diferentes versiones que el maestro va haciendo para construir su proyecto, y sugieren lecturas para la discusión de las problemáticas pedagógicas. Los tutores configuran el colectivo de formadores que hacen interlocución de las prácticas pedagógicas desde lugares teóricos, pero también propician relación con experiencias demostrativas en los temas pertinentes. El trabajo del tutor se funda en la colaboración y comunicación entre formadores para el acompañamiento del análisis de los resultados de la evaluación y de la construcción de los proyectos de los educadores en formación, proporcionando insumos teóricos y metodológicos para la comprensión y re-significación de la práctica.



Aspectos de la ecdf




    1. Análisis de contexto, implica reconocer el lugar del maestro en la cultura y sus relaciones con las comunidades en las cuales interactúa. . El contexto se constituye en instancia y ámbito para pensar la cotidianidad de las instituciones educativas, sus problemas, debates, dilemas, proyectos; permite aportar iniciativas de transformación que favorezcan la cualificación de los proyectos educativos institucionales, especialmente en términos de apropiación y compromiso de los actores educativos con los procesos formativos.



    2. Currículo y pedagogía. mapa del territorio educativo y, en consecuencia, los actores relacionados con él somos intérpretes, la apuesta de formación que se pone en acción a través de unas prácticas. La pedagogía es la dinámica que articula sujetos (actores educativos), escenarios (contextos, desde lo micro del aula, hasta lo macro de la humanidad) y saberes (en los distintos niveles requeridos cuando pensamos en la especificidad de los sujetos en formación). Ubicar, orientar, traducir, contextualizar, apasionar, interpelar, interesar, transformar… son todas expresiones que se derivan de esta puesta en relación de elementos heterogéneos, en el ámbito escolar, en un momento histórico. En ese sentido, desde el dominio disciplinar podemos generar cualificaciones pedagógicas: desde el qué, podemos impulsar unos cómos productivos. Del mismo modo, desde la pedagogía podemos jalonar potenciaciones de la manera como estos saberes podrían propiciar el pensamiento, la pasión por el saber y la satisfacción que produce el dominio del saber.



    3. Praxis pedagógica. atañe a la formación intelectual, ética y estética de los sujetos. reconoce intereses, sino que fundamentalmente, los transforma y los crea; no sólo reúne sujetos diversos sino que permite conocer la diferencia, y estimularla o regularla cuando sea necesario.



    4. Convivencia y dialogo en el escenario educativo. la convivencia tensiona la vida individual con la vida social en un sentido inédito: no se trata de una garantía de la vida social por vía de la reproducción de los mecanismos propios de una supervivencia colectiva, sino de la invención misma de la vida social y, por ende, de la vida individual; El esfuerzo educativo (que es parte de un esfuerzo social en otros ámbitos) apunta a regular la convivencia, a equilibrar al individuo con la sociedad… como efecto del trabajo alrededor del saber y su ambiente de aula” hace alusión a una población particular dentro del universo de beneficiarios, es decir, a los docentes y los roles que juegan en el ambiente de aula, ambiente Institucional, ambiente en la formación y ambiente formativo.



    Programa de 144 horas correspondientes a 3 créditos académicos.



    MÓDULO COMÚN: Obligatorio- Análisis de las practicas pedagógicas.

    ÉNFASIS (El docente selecciona 2 de las 4 opciones)







    El módulo común comprende tres fases:1. Reflexibilidad sobre los resultados de la evaluación desde la potenciación de la experiencia del maestro. 2. Valoración de los resultados de la ecdf (ejercicio de reconocimiento y caracterización que hace el educador de su propia práctica a partir de la mirada externa de la ecdf y, de sus pares. 3. Re-significación de la práctica (si bien la re-significación de la práctica pasa por los insumos teóricos y metodológicos que aportan los énfasis y que se materializan en los proyectos.



    Dos módulos específicos o de énfasis: Cada una de ellas obedece a uno de los “componentes” acordados en la Resolución 15711 de 2015.. El encadenamiento de la propuesta de formación, desde el módulo general so¬bre análisis de las prácticas pedagógicas hasta el acompañamiento con el o los énfasis específicos, está dado por la pregunta del educador, que al problemati¬zarla la convertirá en proyecto.



    La construcción de este proyecto fija la atención en los “aspectos” problemáticos arrojados por la evaluación diagnóstica, pero se proyecta al conjunto de la práctica, con la contribución que le proporcionan la profundización en conceptos pertinentes a sus preguntas y el contacto con experiencias pedagógicas demostrativas. El proyecto se construye con el educador y entre educadores, acompañados por la universidad. La universidad ofrece acompañamientos desde un énfasis (o núcleos problémicos, o campos temáticos, o problemas de la práctica). El acompañamiento cumple dos funciones simultáneas con el propósito de ayudar a construir el proyecto de los educadores: por una parte, propone interlocución entre prácticas y textos especializados (de la comunidad académica y de experiencias demostrativas) y, por otra, organiza esta construcción desde el aprendizaje colaborativo para estimular la conformación de comunidades pedagógicas. El punto de llegada que se materializa en el proyecto final es la re-significación de las prácticas, lo que implica una propuesta de interpretación y adecuación o transformación de la acción del maestro, que pueda sustentar con sus pares.



    Para educadores ubicados en zonas urbanas: 100 % presencial u 80 % presencial y 20 % virtual (semipresencial).
    »»Para educadores ubicados en zonas rurales o de difícil acceso: 70 % virtual y 30 % presencial (semipresencial).




    Portafolio digital



    La elaboración del portafolio digital se orientará como estrategia de registro, re¬flexión y retroalimentación en cualquier modalidad en la que se ofrezca el curso. Esta estrategia se complementará con foros u otras alternativas de socialización e interlocución mediante las cuales se consolide y eleve el nivel de sustentación académica. La Resolución 17502 del 30 agosto de 2016, hace referencia al Portafolio Digital como una estrategia e instrumento para el registro y acopio de los productos o evidencias de índole académica derivadas del desarrollo de su proyecto pedagógico.



    La posibilidad que tiene el docente de decidir sobre qué tipo de evidencias alimentarán el portafolio reafirma la autonomía académica y el control de su proceso de formación.




    Modalidades de la evaluación.



    Co-evaluación entre pares a partir de criterios y escala de valoración previamente establecida y conocida por todos.



    Heteroevaluación desde la mirada del maestro formador o tutor a partir de criterios y escala de valoración previamente establecida y conocida por todos.



    Aprobación del curso. Una asistencia mínima del 75 % al total del curso. Mínimo 80 pun¬tos del total de 100, Puede homologarse para post grado.
    Fin.

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