El decálogo del buen candidato electoral

Construcción colectiva de Renovación Sindical Antioquia.

A dos meses de las Elecciones regionales en Colombia nos encontramos con que cada partido político tiene definido ya sus candidatos pero ¿cuáles son las cualidades que debe tener un candidato con aspiraciones a ganar los Comicios? Hemos explorado en la realidad Colombiana y navegado algo en internet y tomando de aquí y allá, construimos y retomamos las siguientes características deseables en todos los candidatos. Por supuesto es una propuesta que resiste y desea criticas y aportes.

1. Carisma: Es la característica principal de un líder, pero además en estas campañas hechas en medios de comunicación debe contar con imagen que atraiga la atención del votante, convencerle y enamorarle. Debe tener respeto por sus electores y sus adversarios políticos, nada peor que un candidato que insulte y calumnie como forma de conseguir el apoyo para su proyecto.

2. Preparación: debe ser una persona con formación académica mínima y con cierta inquietud intelectual, no se les exige que se las sepan todas, pero sí que sepan que van a hacer de ganar las elecciones y que no prometan lo que saben, no pueden hacer ni cumplir. Nada peor que un candidato que hable paja y que además prometa puentes donde no hay ríos.

3. Experiencia: ser político es una cosa y ser candidato es otra muy distinta. Las espaldas del candidato deben soportar las alabanzas y las mayores de las críticas de la opinión pública sin descomponerse, conservando la sensatez. Debe tener experiencia en comunicación y oratoria.

4. Transparencia: durante la campaña electoral, cada paso que da el candidato será noticia. Este interés informativo, incluso, afectará a su familia. Su comportamiento y antecedentes deben resistir cualquier análisis. En nuestro país tan martirizado por la corrupción especialmente publicitados en los últimos tiempos, los candidatos no deben estar vinculados a este delito y mucho menos al uso de la violencia.

5. Coherencia: no solo en su comportamiento, tal y como decíamos antes, también exigimos coherencia en su mensaje. El votante se queda con su imagen pero también con su discurso. Por ello, la coherencia es fundamental. Es larga también la historia de candidatos elegidos que hicieron lo contrario a lo prometido en campaña lo que ha desprestigiado la llamada clase política.

6. Cercanía: Existe un gran porcentaje de ciudadanos que no se deja llevar tanto por los colores sino que busca un candidato que pueda solucionar sus problemas. Por ello, el candidato debe intentar ser cercano y esa cercanía debe ser percibida por el votante, pero también debe proponer soluciones viables a las necesidades de sus electores. No puede perder su sencillez y contacto con sus electores.

7. Seriedad: Los candidatos ACOMODADOS que cambian de partido como se camisa no son serios, Es necesario que se reinstitucionalicen los partidos y se diferencien en sus tesis y propuestas para volver a cautivar a su militancia. Los voltearepas juegan con las expectativas de los electores y solo dicen lo que estos desean oír, así sean mentiras.

8. Generosidad: no olvidemos que el candidato es la cara visible, pero que, detrás de él, trabajan cientos de personas que hacen posible que esta persona sea eficaz en todas las situaciones. El candidato siempre resulta un buen líder gracias a su equipo de trabajo. No olvidarse de ellos tanto si gana como si no, constituye un ejemplo de gratitud, pero no puede dejar que estos se constituyan en una traba para sus planes de gobierno.

9. Buena imagen: si bien puede parecer superficial, el mundo de la imagen es tremendamente importante en política. Por ello, el candidato debe cuidar su imagen personal y, para ello, cuenta con un equipo de asesores que le ayudan a que esta imagen refuerce su mensaje. Su comportamiento personal debe ser adecuado.

10. Y por último... capacidad de trabajo: el candidato debe ser elegido por el pueblo, lo que supone una "cierta desventaja" respecto a los cargos directivos de la empresa privada. Por ello, otra de las características fundamentales de un candidato es la capacidad de trabajo y de entrega a los ciudadanos, sin la cual un candidato nunca será tal aunque cumpla los nueve puntos anteriores. Pero además debe ser incluyente y no solo trabajar con quienes lo eligieron,