A proposito de la visita de Slim, la ENS se pronuncia

Llamado al Grupo CLARO a respetar principios de Trabajo Decente y libertades sindicales en Colombia

Por: Héctor Vásquez F. Director Área de Comunicaciones de la ENS
        Edwin Villamil. Responsable de Organización Sindical ENS

CLARO es la compañía del sector privado que generó el mayor volumen de utilidades netas en Colombia en 2011, con $2 billones (1.078 millones de dólares); con indicadores de rentabilidad que resultan envidiables: 18% sobre los activos, 59% de rentabilidad bruta, 39% de rentabilidad operacional y 26% de rentabilidad neta. Sólo fue superada en utilidades por dos empresas estatales: Ecopetrol y EPM. Sin embargo, CLARO sólo pagó el 11% de sus ingresos en impuestos a la nación, y los costos laborales totales de los empleados directos apenas representan el 2.8% de los ingresos operacionales en Comcel y el 4,8% en Telmex.

Aunque CLARO dispone de un código de ética que reúne las normas básicas de comportamiento de la compañía, que incluyen el respecto al derecho de asociación sindical de sus trabajadores, en la práctica su comportamiento en Colombia es contrario a lo establecido en los convenios 87 y 98 de OIT sobre libertad de asociación y negociación colectiva. En Comcel no hace presencia ninguna organización sindical, y en Telmex Colombia la organización sindical Sintratelmex apenas cuenta con 190 afiliados, el 3,4% de los trabajadores de esta empresa, y el 1,9% de todas las compañías que integran CLARO en Colombia. Es decir, la tasa de sindicalización es inferior a la media de las compañías del grupo en el continente, que ronda el 13,3%.

Pero pese a lo frágil que es Sintratelmex, la compañía ha implementado una serie de medidas antisindicales para reducirlo al mínimo, e incluso llevarlo a su desaparición. La convención colectiva que el sindicato firmó con la empresa quedó neutralizada con la imposición hace tres años de un pacto colectivo. Igualmente se han presentado una serie de prácticas antisindicales que podemos resumir en los siguientes apartes:

  • Persecución laboral y despidos a dirigentes sindicales y de afiliados al sindicato, sin mediar debido proceso y sin respetar el fuero sindical en el caso de los directivos.

 

  • Violación al derecho de asociación a través de la promulgación de un Pacto Colectivo, en detrimento del derecho de negociación.
  • El Pacto Colectivo vigente en Telmex, además de contener exactamente los mismos artículos de la convención colectiva,  los responsables de gestión humana lo han utilizado para desestimular la afiliación sindical.
  • Impedimento al desarrollo de las actividades sindicales y la divulgación de la información elaborada por éste.

Las anteriores medidas han llevado a que Sintratelmex tenga una presencia marginal en la compañía, que esté a la defensiva y que la convención colectiva firmada con la empresa tenga un bajo grado de cobertura: sólo el 1,9%, mientras la cobertura de convenios colectivos del grupo es del 57% en el continente. Tal situación es más aguda si se compara con otras empresas similares del sector telecomunicaciones en Colombia. En UNE, por ejemplo, la cobertura de la convención colectiva es del 78% entre los empleados directos; y en ETB ronda el 76,9%. Por tanto, resulta inaudito que América Móvil haya empleado todas las estrategias posibles para impedir el ejercicio de los derechos de libertad sindical.

En síntesis, el sorprendente crecimiento económico de CLARO ha ido de la mano de varias estrategias que afectan las condiciones laborales de los trabajadores en Colombia, entre las que, entre otros, se destacan: a) tercerización a gran escala en servicios como ventas, instalación y mantenimiento de redes, instalación de servicios, telemercadeo, legalización de contratos; b) bajos salarios; c) violaciones permanentes al derecho de asociación; d) incrementos permanentes de las metas comerciales en detrimento de las comisiones devengadas por los trabajadores; e) permanentes vulneraciones al derecho de negociación colectiva.

Ante tal situación, invitamos a CLARO a cumplir con cuatro premisas:

1. Respetar a las organizaciones sindicales en Colombia y no efectuar comportamientos que atenten contra el derecho de asociación, así como dar garantías para la negociación colectiva. Cremos que si la compañía se enorgullece de ser la número uno en participación del mercado, debería ser también la número uno en derechos, garantías laborales y en respeto a las organizaciones sindicales.
2. Reducir, e incluso erradicar, prácticas de subcontratación y tercerización, que han sido empleadas por el grupo como estrategia para reducir costos laborales, a costa de la precarización de las condiciones de trabajo.
3. Cumplir de manera efectiva los convenios 87, 98 y 135 de la OIT.
4. Entablar un proceso de diálogo con las organizaciones de trabajadores que permita avanzar en garantías laborales al interior de la empresa.

Finalmente, esperamos se cumpla la premisa expresada en el Informe Corporativo de Responsabilidad Social Empresarial 2011 de América Móvil, la cual es diciente: “En América Móvil, nuestros empleados son el motor de la empresa y el grupo de  interés primordial”.

26 de octubre de 2012